CIO, CareGroup y Harvard Medical School
Mediante las lecciones aprendidas a partir de una implementación de RFID en el Centro Médico Beth Israel Deaconess de Boston, el Dr. John Halamka, CIO de CareGroup y Harvard Medical School, analiza el modo en que la Identificación por Radio Frecuencia (RFID) puede ayudar a las organizaciones a alcanzar objetivos clave y el impacto que esto puede tener en la infraestructura de TI.
Cuando Harry Potter, el mago más famoso del mundo, desea explorar discretamente el Colegio Hogwarts, consulta el Mapa del Merodeador, un dispositivo mágico que muestra todas las aulas, las oficinas y los pasajes secretos del colegio. El mapa también muestra la identidad y la ubicación de todos los que deambulan por la escuela. Gracias al mapa, Harry sabe cuando el temido Profesor Snape se encuentra ocupado en su oficina. Sabe también cuando Filch, el conserje, se encuentra cerca, lo cual le permite a Harry esconderse o escaparse antes de que lo vean.
A pesar de que el Mapa del Merodeador parezca un simple accesorio fantástico, no está tan lejos de la realidad. Desde un punto de vista tecnológico, en la actualidad se puede obtener una versión rústica de un dispositivo similar. Esto es posible gracias a la evolución de la tecnología de identificación por radiofrecuencia (RFID), que permite realizar el seguimiento de personas y objetos, cada vez con mayor precisión. De hecho, muchas organizaciones están explorando usos estratégicos e innovadores de RFID, más allá de las aplicaciones ya conocidas, como realizar un seguimiento del inventario y reunir a mascotas perdidas con sus dueños.
Desde los surtidores de gasolina hasta las olimpíadas de verano y las salas de emergencia
Los sistemas de pago "sin contacto", como Exxon Mobil Speedpass, brindan mayor comodidad a los consumidores y aceleran el cobro, ya que permiten a las personas realizar compras con tarjetas de crédito, simplemente pasando una tarjeta o un token. Dow Chemical participa en una iniciativa que combina RFID y GPS para permitir el seguimiento en tiempo real de vagones de tren que transportan materiales peligrosos. Para la preparación de las Olimpíadas de Verano de 2008, Beijing está implementando un sistema de cobro de boletos y pasajes mediante RFID para su red de transporte de subterráneos, autobuses y taxis, que realiza diez millones de viajes por día.
En el área del cuidados de la salud, un centro para el tratamiento de Alzheimer con base en Florida ha reclutado a 200 voluntarios a quienes se les implantará un chip RFID pasiva (como el que tengo en mi brazo), que ayudará a identificar a las personas y a proporcionar datos del historial médico si alguien llega a una sala de emergencia en estado de inconsciencia o confusión. En el futuro cercano, esperamos que los sensores de RFID puedan verificar los niveles de glucosa de los diabéticos, lo cual eliminaría los dolorosos y frecuentes pinchazos en los dedos.
En el Centro Médico Beth Israel Deaconess, que forma parte de CareGroup, en 2006 decidimos que la tecnología estaba lo suficientemente avanzada para comenzar a investigar si RFID podía mejorar nuestros procesos críticos, y hacerlo de manera rentable. Como sabíamos que las dos formas básicas de RFID (pasiva y activa) ofrecen diferentes propuestas de valor, decidimos probar ambas. (Ver el artículo relacionado, "Pasivo frente a Activo frente a Códigos de barras").
Una tarea de misión crítica: identificación de los pacientes
Para explorar el sistema de RFID pasivo, nos concentramos en el desafío de identificar pacientes de manera positiva. La identificación electrónica precisa ayuda a garantizar que a un paciente se le suministre el medicamento correcto, que las muestras enviadas al laboratorio estén etiquetadas correctamente y que no se someta accidentalmente a un paciente a un procedimiento inadecuado. Además, establece las bases para la administración electrónica de medicamentos.
Sin embargo, antes de elegir una solución, evaluamos los beneficios de RFID y los comparamos con los de códigos de barras. Determinamos que las pulseras con códigos de barras eran adecuados para identificar a pacientes adultos, pero que las RFID pasivas eran una mejor opción para los recién nacidos. Por ejemplo, cuando se coloca una pulsera con códigos de barras alrededor del pequeño brazo de un bebé, resulta muy difícil de leer y es posible que sea necesario alisarla o acomodarla. Por otro lado, es posible escanear una pulsera de RFID pasiva sin necesidad de tocar al recién nacido. Esto implica un menor grado de contacto con los bebés y menos probabilidades de que se alteren los delgados tubos de alimentación y los cables de monitoreo. Las etiquetas pasivas también se utilizan para etiquetar y realizar un seguimiento de la leche materna que se almacena en recipientes. Una aplicación de software y un escáner de RFID garantizan que cada recién nacido reciba la leche adecuada y, además, crea un registro de la alimentación.
Un mejor uso del equipo y del tiempo del personal
Para las pruebas de RFID activa, elegimos una aplicación diferente: realizar un seguimiento del equipo médico, como máquinas de electrocardiogramas, monitores de cabecera y bombas para infusión intravenosa. Estos costosos dispositivos son dispositivos móviles, por lo que es fácil perder su rastro en instalaciones de gran tamaño. Además, algunos integrantes del personal acaparan los escasos equipos para asegurarse de que estén disponibles cuando los necesiten. Como resultado, cada año se pierden US$ 500.000 en hardware, lo que lleva al hospital a invertir mucho dinero para reponer dicho hardware y evitar así el riesgo de descuidar la seguridad de los pacientes. Además, los médicos y las enfermeras dedican 20 minutos por día a buscar equipos extraviados, a un costo de hasta US$ 100 por hora.
La aplicación RFID activa que estamos implementando actualmente resuelve todos estos problemas. Se adhiere una etiqueta RFID activa a un dispositivo médico. Cada algunos segundos, la tarjeta emite una señal que identifica el dispositivo y lo transmite a cualquier lector dentro de un radio de 10 metros. Al medir la potencia relativa de la señal, varios lectores pueden determinar la ubicación del dispositivo. A su vez, estos datos se transfieren a una aplicación, que está disponible en computadoras de escritorio en todo el hospital y permiten al personal localizar el equipo más cercano y recuperarlo con mayor rapidez. Los resultados preliminares sugieren que esta nueva aplicación reducirá la búsqueda promedio de equipos a cinco minutos.
Evaluación del impacto en la infraestructura
Con unos 500 dispositivos actualmente etiquetados de un total de 5.000 dispositivos planificados, Beth Israel Deaconess continúa implementando esta solución de seguimiento de equipos. Sin embargo, de nuestras implementaciones de RFID activa y pasiva, han surgido diversas lecciones específicas relacionadas con el impacto de RFID en la infraestructura de TI y los costos relacionados.
Aprovechamiento de Wi-Fi: Mediante la implementación de RFID activa, reducimos los costos de la solución ya que aprovechamos la red Wi-Fi que se encuentra instalada en el hospital, en lugar de utilizar otra frecuencia patentada. Un sistema patentado puede proporcionar una ubicación más precisa, en el nivel de aproximadamente un metro cuadrado. Sin embargo, esto nos habría hecho gastar hasta US$ 2 millones adicionales en infraestructura de red. La desventaja que aceptamos es que sólo podemos colocar etiquetas en elementos que sean lo suficientemente grandes como para que el personal los pueda localizar con facilidad dentro del rango de precisión actual de 10 metros. A medida que mejore la precisión del sistema de RFID activa y se abaraten sus costos, podremos realizar el seguimiento de elementos más pequeños y menos costosos.
Vanguardia frente a puerto seguro: A la hora de implementar etiquetas RFID activas de PanGo Networks y puntos de acceso inalámbrico ligero de Cisco, elegimos los componentes de red de Cisco que incorporan funciones de vanguardia, en comparación con el código de "puerto seguro" de Cisco que maximiza la confiabilidad y la estabilidad. Nuestra experiencia posterior nos sugirió que la opción de vanguardia no era lo suficientemente estable para un entorno clínico. Ahora, en el año 2007, las funciones de ubicación geográfica son parte de la versión de "puerto seguro", que proporciona funciones avanzadas y estabilidad.
Etiquetas y puntos de acceso: Al adquirir etiquetas RFID activas, nos dimos cuenta de que es importante comprar etiquetas que no estén asociadas con puntos de acceso específicos. Los puntos de acceso reducen su velocidad para soportar los dispositivos asociados más débiles o distantes, lo que puede reducir la calidad del performance mientras las etiquetas van de un lado a otro.
Interferencia de la frecuencia de radio: Todos los nuevos dispositivos que se incorporan al hospital deben ser autorizados por el departamento de Ingeniería Clínica para garantizar que su frecuencia no entre en conflicto con dispositivos existentes. Seguimos este procedimiento estándar para nuestros proyectos RFID.
Duración de la batería: En el momento en que implementamos nuestra solución, las baterías de las etiquetas activas debían reemplazarse cada seis meses. Las baterías de las etiquetas más nuevas tienen una duración de dos años, lo cual simplifica el mantenimiento.
Seguridad: Los etiquetas pasivas se codifican con el número de registro médico de un paciente y no con los datos del paciente. Debido a otras medidas de seguridad, es muy poco probable que se pueda utilizar esta información para comprometer a un paciente. No se almacenan datos en las etiquetas activas. Por lo tanto, la seguridad no es un problema.
Privacidad: Los empleados fueron muy firmes a la hora de rechazar el uso de RFID activa en sus identificaciones ya que, mediante este sistema, hubiera sido posible realizar el seguimiento de los movimientos de los empleados sin que estos lo supieran. Por eso elegimos identificadores de códigos de barra que requieren que los empleados pasen su identificación cerca de un lector para que se pueda identificar su ubicación.
